Poemas de Antonio Gamoneda

Leia os póemas traduzidos "Domingo", "A Memória... (do poema Vem o Esquecimento)", "A noite até cair", "Sinto a água", "Um trem sobre a terra"
Antonio Gamoneda, poeta espanhol
14/05/2015

Domingo

Hoy es domingo.
Por primera vez, hoy,
ellos me han dejado salir al sol,
y yo,
por primera vez en mi vida,
he mirado el cielo sin moverme,
extrañándome de que esté tan lejos de mí,
de que sea tan azul,
de que sea tan grande.

Me he sentado en la tierra lleno de respeto
y he pegado mi espalda contra el muro blanco.

No se trata, en este instante,
de descansar en el ensueño,
ni de combatir, en este instante,
ni de libertad, ni de mujer.

Tierra, sol y yo.
Soy un hombre feliz.

Domingo

Hoje é domingo.
Pela primeira vez, hoje,
eles me deixaram sair ao sol,
e eu,
pela primeira vez em minha vida,
olhei para o céu sem me mexer,
estranhando que esteja tão longe de mim,
que seja tão azul,
que se seja tão grande.

Me sentei na terra cheio de respeito
e encostei minhas costas contra o muro branco.

Não se trata, neste instante,
de descansar em sonho,
nem de combater, neste instante,
nem de liberdade, nem de mulher.

Terra, sol e eu.
Sou um homem feliz.

…..

La Memoria… (de Viene el Olvido)

La Memoria es mortal. Algunas tardes, Billie Holiday pone su rosa enferma en mis oídos.

Algunas tardes me sorprendo

lejos de mí, llorando.

A Memória… (do poema Vem o Esquecimento)

A Memória é mortal. Algumas tardes, Billie Holiday põe sua rosa enferma em meus ouvidos.

Algumas tardes me surpreendo

longe de mim, chorando.

…..

La noche hasta caer

Toda la noche yo busqué sus ojos,
la mirada entre pieles, roja y húmeda.
Toda la noche hasta caer envuelto
en la mirada roja de mi amigo
y en la cobardía de mi corazón.

Íbamos de la noche a las tabernas
amarillas a cambiar el silencio
exterior por una voz humana
entre cuatro paredes y aquel vino
recio en la boca y frío en las entrañas:

“— ¿Qué dices, viejo? Hablas sin cabeza.
¿Ahora lloras con los dientes?
— Calla.
Son las maderas húmedas, el frío
de los vasos, la ropa
gruesa de los trabajadores…”.

(Era, toda la noche,
una naturaleza incomprendida.)

“— Tú no tienes razón, pero la tienes
Más que nada en el mundo.
— Bebe.
— Caes
al agujero de ti mismo.
— Caigo
sobre los brazos de mis camaradas.”

Recuerdo
un árbol blanco, alto y desnudo,
al otro lado de la carretera.
Me lo mostraba con tus manos:
“— Mira,
mira ese árbol”.
No podía
hablar apenas, pero el árbol
se reunía con sus manos. Eran
una sola cosa en la noche:
un árbol y un hombre que se comprendían juntos;
una serenidad que no se olvida.

Íbamos de la noche a las tabernas
amarillas a beber el silencio.

Había una verdad, no se me olvide,
había una verdad.
Dure la noche
y caiga yo sobre su misma tierra.

A noite até cair

Por toda a noite eu busquei seus olhos,
o olhar entre peles, vermelho e úmido.
Por toda a noite até cair envolto
no olhar vermelho de meu amigo
e na covardia de meu coração.

Íamos nas noites às tavernas
amarelas para trocar o silêncio
exterior por uma voz humana
entre quatro paredes e aquele vinho
encorpado na boca e frio nas entranhas:

“— O que dizes, velho? Falas sem pensar.
Agora choras com os dentes?
— Cala.
São as madeiras úmidas, o frio
dos copos, a roupa
grosseira dos trabalhadores…”

(Era, toda a noite
Uma natureza incompreendida.)

“— Tu não tens razão, mas a tens
mais do que nada no mundo.
— Bebe.
— Cais
no buraco de ti mesmo.
— Caio
sobre os braços de meus camaradas.”

Me lembro
de uma árvores branca, alta e desnuda,
do outro lado da estrada.
Me mostrava com suas mãos:
“— Vê,
vê essa árvore”.
Não podia
falar, apenas, mas a árvore
se reunia com suas mãos. Eram
uma única coisa na noite:
uma árvore e um homem que se compreendiam juntos;
uma serenidade que não se esquece.

Íamos à noite às tavernas
amarelas para beber o silêncio.

Havia uma verdade, não me esqueço,
havia uma verdade.
Resista a noite
e caia eu sobre sua mesma terra.

…..

Siento el agua

Me he sentado esta tarde a la orilla del río
mucho tiempo, quizá mucho tiempo,
hasta que mis ojos fluían con el agua
y mi piel era fresca como la piel del río.

Cuando llegó la noche, ya no veía el agua
pero la sentía descender en la sombra.
No escuchaba otro ruido que aquel ruido en la noche;
no sentía en mí más que el sonido del agua.
¡Tantos seres humanos, tan inmensa la tierra,
y este ruido en la noche ha bastado para llenar mi corazón!

Yo no sé si he traicionado a mis amigos:
el cántaro está lleno de un agua escura y dulce,
pero el cántaro sufre — el rojo, viejo barro.

Alguien tiene piedad de este cántaro.
Alguien comprende el cántaro y el agua.
Alguien rompe su cántaro por amor.

En todo caso, yo no he cogido el agua
para bebérmela yo mismo.

Sinto a água

Sentei esta tarde na margem do rio
por muito tempo, quiçá muito tempo,
até que meus olhos fluíam com a água
e minha pele era fresca como a pele do rio.

Quando chegou a noite, eu já não via a água
mas a sentia descer na sombra.
Não escutava outro ruído além daquele ruído na noite;
não sentia em mim mais do que o som da água.
Tantos seres humanos, tão imensa a terra,
e este ruído na noite bastou para preencher meu coração!

Eu não sei se traí meus amigos:
o cântaro está cheio de uma água escura e doce,
mas o cântaro sofre — o vermelho, velho barro.

Alguém tem piedade deste cântaro.
Alguém compreende o cântaro e a água.
Alguém quebra seu cântaro por amor.

De qualquer modo, eu não busquei a água
para que eu mesmo a bebesse.

…..

Un tren sobre la tierra

Voy en el tren hacia mi casa.

Los cabellos ásperos de mi madre
están rodeando su rostro sobre la almohada
y su viejo cuerpo ha caído en el sueño.

Cuando yo encienda la bombilla, ella
dará un grito de espanto y amor
y en la habitación habrá una gran luz amarilla
en la que viviremos abrazados.

Ahora voy en el tren
y en el departamento hay cuatro seres humanos.

Bajo el número cuarenta y cuatro,
una mujer hinchada de tristeza.

Bajo el número cuarenta y siete,
un hombre duerme con un gran capazo.

La ventana es una lámina negra.
Vuelvo a mirar hacia mis compañeros:

La mujer respira muy dulcemente;
el aire sale de su corazón.

El viejo cierra la mirada y duerme.

El hombre saca de comer, despacio.

Ahora estamos en paz en el departamento.
Yo me siento ir hacia mi casa
y cada uno siente que se aleja o que vuelve.

El tren avanza bajo la noche
y vamos juntos atravesando la tierra.

Um trem sobre a terra

Vou de trem para minha casa.

Os cabelos ásperos de minha mãe
estão envolvendo seu rosto sobre o travesseiro
e seu velho corpo caiu no sono.

Quando eu acender a lâmpada, ela
dará um grito de espanto e amor
e o quarto se iluminará numa grande luz amarela
na qual viveremos abraçados.

Agora vou de trem
E no compartimento há quatro seres humanos.

Sob o número quarenta e quatro,
uma mulher repleta de tristeza.

Sob o número quarenta e cinco,
um velho arde no seu olhar vermelho.

Sob o número quarenta e sete,
um homem dorme com um grande cesto.

A janela é uma lâmina negra.
Volto a olhar para meus companheiros:

A mulher respira muito docemente;
o ar sai de seu coração.

O velho fecha os olhos e dorme.

O homem retira o que comer, devagar.

Agora estamos em paz no compartimento.
Eu me sinto ir para casa
e cada um sente que se afasta ou que volta.

O trem avança sob a noite
e vamos juntos atravessando a terra.

…..

Blues del nacimiento

Nació mi hija con el rostro ensangrentado
y no me la dejaron ver despacio.
Nació mi hija con el rostro ensangrentado
pero me la quitaron de las manos.

Mi hija ya va a hacer tres años
y habla conmigo y ve mi rostro.
Mi hija ya va a hacer tres años
y canta y piensa pero ve mi rostro.

Yo ahora ya no me pregunto
por qué se ama a un rostro ensangrentado.

Blues do nascimento

Nasceu minha filha com o rosto ensanguentado
e não me deixaram vê-la com calma.
Nasceu minha filha com o rosto ensanguentado
mas arrancaram-na das minhas mãos .

Minha filha já vai fazer três anos
e fala comigo e vê meu rosto.
Minha filha já vai fazer três anos
e canta e pensa mas vê meu rosto.

Eu agora já não me pergunto
por que se ama a um rosto ensanguentado.

…..

Angina de pecho

Si la mitad de mi corazón está aquí, doctor,
la otra mitad está en China,
en el ejército que desciende hacia el Río Amarillo;
y, luego, todas las mañanas, doctor,
todas las mañanas, al alba,
mi corazón es fusilado en Grecia.
Y después, cuando los prisioneros caen en el sueño,
cuando los últimos pasos se alejan de la enfermería,
mi corazón se va, doctor,
hasta una vieja casa de madera en Estambul.
Además, hace diez años, doctor,
que yo no tengo nada en las manos para ofrecer a mi pueblo;
únicamente una manzana
roja.

Es a causa de todo esto, doctor,
y no a causa de la arterioesclerosis,
de la nicotina y de la prisión,
por lo que yo tengo esta angina de pecho.

Yo miro la noche a través de los barrotes
y, a pesar de todos los muros que pesan sobre mi corazón,
su latido responde al de la estrella más lejana.

Angina

Se a metade de meu coração está aqui, doutor,
a outra metade está na China,
no exército que desce para o Rio Amarelo;
e além disso, em todas as manhãs, doutor,
em todas as manhãs, na aurora,
meu coração é fuzilado na Grécia.
E depois, quando os prisioneiros caem no sono,
quando os últimos passos se afastam da enfermaria,
meu coração se vai, doutor,
para uma velha casa de madeira em Istambul.
Ademais, faz dez anos, doutor,
que eu nada tenho nas mãos para oferecer ao meu povo;
somente uma maçã
vermelha.

É por causa disso tudo, doutor,
e não por causa da arteriosclerose,
da nicotina e da prisão,
que eu tenho esta angina de peito.

Eu olho a noite através das trancas
e, apesar de todos os muros que pesam sobre o meu coração,
sua batida responde à da estrela mais distante.

…..

Carta

Son las cinco, amada mía.
Afuera,
con su sed, su extraño cuchicheo, su techo de tierra
y su caballo viejo y enfermo, inmóvil ante el infinito;
afuera,
con su industria y sus almacenes,
con todo lo que, en fin, es preciso
para volver loco al hombre que está dentro;
afuera,
roja en el espacio sin árboles,
hay una tarde de estepa que desciende.

Pronto será la noche. Bruscamente,
una luz descubrirá al caballo viejo,
y esta naturaleza sin esperanza,
que está ahí acostada como un muerto de rostro duro,
de repente llenará de estrellas su ausencia de árboles.
Éste será el fin natural del asunto.
Es decir, todo estará preparado,
todo en su sitio, todo dispuesto
para una suntuosa nostalgia.

Carta

São cinco horas, amada minha.
Fora,
com sua sede, seu estranho cochicho, seu teto de terra
e seu cavalo velho e doente, imóvel ante o infinito;
fora,
com sua indústria e seus armazéns,
com tudo o que, enfim, é preciso
para deixar louco o homem que está dentro;
fora,
vermelha no espaço sem árvores,
há uma tarde de estepe que desce.

Logo será noite. Bruscamente,
uma luz exibirá o cavalo velho,
e esta natureza sem esperança,
que está aí encostada como um morto de rosto rijo,
de repente preencherá com estrelas sua ausência de árvores.
Este será o fim natural do assunto.
Quer dizer, tudo está preparado,
tudo em seu lugar, tudo em posição
para uma suntuosa nostalgia.

Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931)
É um dos mais celebrados poetas espanhóis vivos. Muitas vezes situado como parte da Geração de 50, ele entra na lista mais por cronologia do que por identificação; isso porque sua poesia tem uma voz bastante própria. Filho de um poeta modernista de morte prematura, ele teve infância muito pobre e formação escolar truncada, jamais cursando uma faculdade (dizem que aprendeu a ler com os poemas do pai). Viveu, por quase toda a vida, de um emprego como bancário. Sem vida material fácil, Gamoneda, pelo menos, teve seus poemas sempre bem recebidos pela crítica, desde o primeiro livro, Sublevación inmóvil, de 1960.
André Caramuru Aubert

Nasceu em 1961, São Paulo (SP). É historiador formado pela USP, editor, tradutor e escritor. Autor de Outubro/DezembroA vida nas montanhas e Cemitérios, entre outros.

Rascunho